Para pagar menos a hacienda: hacer una reforma.

“Un importante medio de ahorro fiscal es la desgravación por obras en la vivienda, de la que ahora se pueden favorecer más personas, puesto que se ha ampliado el límite de renta máximo hasta 71.007 euros. Si se quiere obtener esta deducción, la base imponible no debe superar los 71.007 euros, aunque para beneficiarse del límite máximo de 6.750 euros anuales hay que contar con una base inferior a 53.007 euros.

Además, se ha elevado el porcentaje de desgravación del 10% al 20%. La deducción es ahora del 20% en todos los casos pero, al igual que ocurre con la vivienda habitual, se reduce progresivamente la base sobre la que practicarla hasta que desaparece en los 71.007,2 euros. Si la base imponible es igual o inferior a 53.007,20 euros anuales, el límite son 6.750 euros anuales.

En la actualidad, se puede desgravar por obras que mejoren la eficiencia energética, la higiene, salud y protección del medio ambiente, la utilización de energías renovables, la seguridad y la estanqueidad, y la sustitución de las instalaciones de electricidad, agua, gas u otros suministros, o favorezcan la accesibilidad al edificio o las viviendas, así como por las obras de instalación de infraestructuras de telecomunicación que permitan el acceso a Internet y a servicios de televisión digital en la vivienda habitual del contribuyente.

Sin embargo, hay otros conceptos que no se pueden deducir, como las obras que se realizan en plazas de garaje, jardines, piscinas e instalaciones deportivas. Tampoco desgravan los gastos de conservación y reparación, como pintar o arreglar las instalaciones y similares, ni los gastos de sustitución de calefacción, ascensor y puertas de seguridad.

Cuando la reforma del inmueble se ha llevado a cabo para adaptar la vivienda a personas con minusvalía, la base máxima es de 12.080 euros”.

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Aprovechar la luz natural en el hogar.

A continuación algunas maneras de conseguir más luz natural en el hogar (si requiere reforma pide presupuesto a ACICALIA):

1. Crera nuevas entradas de luz en espacios interiores. Mediante claraboyas, cables de fibra óptica o, incluso, eliminando tabiques.

2. Sustituir las puertas opacas (y si son correderas, mejor).

3. Mejorar en las ventanas. Para que sean más altas, con los marcos en colores claros, cristales más transparentes.

4. Mover los muebles para no cortar el paso de la luz. Muebles bajos y de líneas simples permiten una mejor distribución de la luz solar.

5. Usar colores claros (en paredes, techos, suelos… muebles, textiles, etc).

6. Colocar espejos frente al paso de la luz solar, para expandirla por todo el espacio, llegando hasta los rincones más oscuros.

Mejora el aislamiento acústico de tu vivienda y di adiós a los ruidos.

Entrar en una vivienda y tener que escuchar los coches que pasan por las calles cercanas, los tacones de los moradores del piso superior o pensar que nos hemos dejado la TV encendida, cuando en realidad es la del vecino, dice poco o nada de la calidad constructiva de la misma. Este problema, que algunas veces termina en drama, tiene solución. ACICALIA puede hacer que el rey de su casa sea el silencio.

Lo primero es localizar el origen del ruido. Una vez detectado, la ejecución de obras muy sencillas con nuevos materiales puede ayudar a solucionar el problema.

Si el ruido proviene del exterior de nuestra vivienda, en gran parte es debido a la mala calidad de las ventanas. Olvidemos de antiguas y antiestéticas doble ventanas que, en la mayoría de los casos, no solucionan el problema. Una buena ventana con doble cristal y cámara de aire, y sobre todo una buena carpintería, por ejemplo de PVC, son una buena solución a este problema. Si el ruido persiste, el problema puede estar en los cerramientos. Procederemos entonces a trasdosar nuestra pared. Consiste en hacer un nuevo muro a pocos centímetros del original y rellenar el espacio entre ambos de un material aislante. La solución a aplicar es la misma en el caso de que el ruido venga de las viviendas contiguas a la nuestra y será más eficaz si contamos con la colaboración de nuestro vecino y realiza la misma operación en su vivienda. No nos olvidemos que, si oímos sus ronquidos, él oye los nuestros.

Si los ruidos proceden del techo, la realización de un falso techo es la mejor solución. La separación del mismo con el techo original también podremos rellenarla con materiales aislantes y lograr que el ruido disminuya. De no ser así, deberemos realizar en el piso superior una solera aislante. Si las molestias proceden del suelo, la solución es hacer una nueva solera denominada “seca”, que consiste en la colocación de paneles aislantes de ruido y sobre ellos cualquier material de acabado, como puede ser madera, mármol o moqueta.

Puede haber ruidos muy localizados en estancias concretas. Sirva de ejemplo aquellas habitaciones que lindan con los cuartos de ascensores, cuartos de calderas, grupos de presión o nuestros propios cuartos de baño o electrodomésticos. En este caso, el trabajo es doble. Por una parte deberemos asentar bien los aparatos mediante bancadas independientes y separarlos del suelo mediante tacos de goma. Una vez realizada esta operación, podemos aislar estas estancias mediante la colocación de dobles paredes como indicábamos anteriormente y colocar puertas que no dejen pasar el ruido.

Por último, quedan los ruidos provenientes de nuestros propios actos. Nuestras casas no son locales de ensayo y en caso de querer insonorizar alguna estancia tendremos que empezar cambiando puertas y ventanas y aislar paredes y techos. Con esta operación tanto los de dentro como los de fuera disfrutaran de sus actividades. Si somos aficionados al HOME-CINEMA, por poco dinero podemos forrar las paredes con materiales aislantes y absorbentes y colocar gruesas cortinas o lienzos que absorben el sonido.

Ahora, puede que sea más consciente de los ruidos que produce, los que oye en su casa y lo molesto que son los unos y los otros. ACICALIA está para ayudarle, una vez más, a que su vivienda sea el mejor lugar para vivir.

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Colocar el televisor en la posición adecuada.

La correcta ubicación del televisor implica algo más que comodidad. La salud -sobre todo en relación con los ojos, pero también el cuello y otras áreas cercanas- puede resultar afectada si se fija la vista durante mucho tiempo en una pantalla que está demasiado cerca o lejos o bien más alta o más baja de lo aconsejable. También se debe prestar atención a la iluminación de la estancia donde está la tele para que sea la adecuada.

Siempre se ha desaconsejado mirar la tele desde muy cerca. La distancia mínima recomendada oscilaba entre 1,5 y 2 metros para proteger la salud de los ojos, aunque es más hacer afirmaciones tan generales).

Las dimensiones de la pantalla se deben adecuar al tamaño de la estancia y a la distancia desde la cual se observará. Una pantalla de 20 pulgadas resulta demasiado pequeña si se debe observar desde una distancia igual o superior a cuatro metros. Provocará fatiga visual, jaquecas, etc. Pero el caso contrario, una pantalla muy grande de 70 u 80 pulgadas que se deba observar desde dos metros de distancia, también será dañina para la vista.

Con relación a la altura, lo recomendado es que el centro de la pantalla se sitúe a la altura de los ojos. Es decir, dependerá de la posición en la que se coloquen las personas que miran esa tele de manera habitual. Para tener una idea más o menos general, los ojos de una persona de estatura media sentada en un sillón o sofá de tamaño normal quedan a una altura -desde el suelo- de entre 85 centímetros y un metro. De esta manera, el centro de la pantalla debería estar dentro de ese rango de altura.

Puede ser adecuado colocarla a una altura considerable, cerca del techo, si se va a ver desde tumbado con la cabeza apoyada sobre una almohada o un cojín. En este caso la posición de la pantalla debe estar inclinada hacia el lugar desde donde se observará.

Tampoco se puede olvidar la iluminación como factor fundamental en el momento de crear las condiciones idóneas para mirar la tele sin perjudicar la salud. Para evitar los contrastes muy fuertes, que exigen forzar demasiado la vista, se debe añadir una fuente de luz suave en la estancia del televisor. La pantalla no debe ser la única luz, ni tampoco añadirse una lámpara muy potente. Esa luz suave puede provenir desde la espalda de los telespectadores, de un lateral o de la parte trasera de la pantalla, aunque en este último caso debe estar orientada en sentido opuesto, sin incidir sobre los ojos de quienes miran el televisor.

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Cómo colgar cuadros.

Ya hemos visto como disponer u organizar los cuadros en nuestras paredes. Ya hemos decidido qué cuadros colgar y dónde, ¿y ahora qué? Una vez “diseñado” el escenario hay que ejecutarlo.

En función del tamaño y peso de la obra y del material del que esté construida la pared se determinará si llevará uno o dos puntos de sujeción y la técnica de sujeción más adecuada: las más habituales son el sistema “cuelga fácil”, perforar la pared para colocar tacos y escarpias e, incluso, un moderno sistema de rieles que evita los agujeros (vistos en museos y salas de exposiciones).

Si se decide sujetar el cuadro por un solo punto (normalmente con los más pequeños), es fundamental que el sostén en la parte trasera del marco esté centrado, ya que de otra manera este quedaría inclinado. Si es muy pequeño y ligero, existe la posibilidad de utilizar el roce con la pared como sistema para darle la posición deseada: al apoyar el marco sobre la superficie, no se moverá.

Otra alternativa para evitar una inclinación indeseada este riesgo es utilizar un trozo de cuerda o alambre que una dos puntos cercanos a los extremos superiores del cuadro, en vez de un único punto. Se podrá cambiar el punto de apoyo de la cuerda o alambre tantas veces como se desee, hasta dar con la posición justa.

Es preferible, siempre que se pueda, evitar realizar orificios en la pared. Si es posible conviene utilizar el sistema llamado “cuelga fácil”: un pequeño gancho, en general de plástico, que termina en un clavo de metal que se ajusta a la pared. De este modo, el daño en la superficie es mínimo. Adecuado para obras pequeñas.

Para los cuadros más grandes, casi siempre hay que perforar la pared (o para superficies de mármol, azulejo, piedra o ladrillo). Antes de agujerear conviene utilizar un detector de cables y cañerías para no alcanzará ninguno de estos elementos. El diámetro y profundidad de la perforación dependerán del tamaño del gancho o escarpia (un clavo especial, también llamado alcayata, que tiene forma de codo, uno de cuyos extremos cuenta con una rosca que se introduce en la pared y se emplea para colgar objetos), que a su vez dependerá del tamaño y peso del cuadro.

Existen en el mercado unos modernos y muy prácticos sistemas de rieles para colgar cuadros, similares a los que se emplean en muchos museos y centros de exposiciones. Los rieles son en general muy pequeños y discretos. Se colocan horizontales en la parte superior de la pared y de ellos penden unos hilos muy finos con ganchos en sus extremos, de los cuales se sujetan los cuadros.

Este sistema representa varias y muy importantes ventajas con respecto a los métodos tradicionales de colgar cuadros. Quizá la más importante es la posibilidad de cambiar las obras todas las veces que se desee sin realizar perforaciones en la pared, ya que el mecanismo de rieles permite regular cada vez que se quiera la posición de los hilos y alargarlos o acortarlos para que los marcos cuelguen siempre a la altura más conveniente. Los mismos rieles también funcionan como soporte para lámparas especiales que enfoquen de manera directa sobre los cuadros.

Como trucos un poco excepcionales, se pueden pegar cuadros con velcro a la pared (funciona muy bien en paredes lisas, y permite quitar y poner los cuadros tantas veces como se necesite) o  pegarlos con cola de contacto (tipo “no más clavos”, con el inconveniente de que al quitarlos deteriora la pared).

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Consejos para colgar cuadros.

“El arte es placentero de mirar pero complicado de colgar”.

The Wall Street Journal

  • Hay que colgar el cuadro teniendo en cuenta que el centro de la pieza esté ligeramente por encima del nivel de los ojos.
  • Una buena proporción con respecto al espacio provoca sensación de equilibrio visual.
  • Se aconseja utilizar un nivel de burbuja para asegurar que queden horizontales. En caso de no disponer de esta herramienta se debe medir desde el suelo, nunca desde el techo.
  • En caso de colgar varios cuadros se deben reunir entorno al mismo punto central, nunca alineándolas por la parte superior o por la inferior.
  • Si los cuadros son iguales lo importante es que la entrecalle -el espacio que hay entre cuadros- sea el mismo. En el caso que los cuadros no sean iguales, lo importante es que el conjunto visual de los cuadros parezcan formar un rectángulo u óvalo.
  • Cuando se coloque un cuadro encima de un mueble -cómoda, mesa, sillón, sofá, etc.-nunca debe ser más ancho que éste.

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  • Distribuirlos para que vistan las paredes y adornen la habitación, coincidiendo entre sí y con el conjunto en general.

  • Dejar siempre un espacio entre los cuadros. El ancho de los cuadros no debe ser menor al espacio entre ellos.
  • Agrupar los cuadros más pequeños, no deben estar aislados.

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Cómo quitar esa molesta columna.

A la hora de hacer una reforma integral es posible topar con un elemento vertical que entorpezca nuestro diseño. Aparte de los condicionantes en cuanto a permisos y autorizaciones, ¿es posible técnicamente?

Podemos encontrar dos stipos de elementos:

  • Bajantes (tuberías que bajan desde la cubierta en vertical, llevando aguas fecales o de otro tipo) y ventilación (tuberías que suben hasta la cubierta en vertical desde el baño o la cocina). Se trata de elementos comunes y desplazarlos es muy complicado (por definición deben mantener una completa verticalidad).
  • Pilares (columnas con función estructural: soportan el peso del edificio). Para poder eliminarlo hay que hacer un apeo, es decir llevar el peso a otro sitio mediante una viga y dos pilares o paredes. Lo que se hace es dividir el pilar que viene de arriba en dos pilares separados mediante la colocación de una viga de apeo. Siempre es necesario que un arquitecto calcule y estudie los efectos que se pueden producir en el edificio. El problema principal es que cuanto mayor sea el peso que soporte el pilar mayor deberá ser el tamaño de la viga de apeo, de modo que, también en función de la altura del inmueble, es posible que no quede altura suficiente para pasar por debajo.

Lo cierto es que se trata de una reforma que, tanto por motivos técnicos como administrativos, resulta más sencilla de llevar a cabo en un vivienda unifamiliar. En cualquier caso nunca debe acometerse sin el apoyo técnico de un arquitecto y sin contar con las autorizaciones necesarias.

Por último, como siempre recomendamos, conviene que una reforma sea ejecutada por una empresa de máxima confianza, y mayor debe ser dicha garantía cuanto mayor sea la complejidad e importancia de la reforma, como en este caso.

 

Puertas seguras.

La mayoría de los ladrones acceden a las viviendas a través de ¡la puerta de la calle!. Por ello es importante prestar muchísima atención a la puerta y asegurar que sea segura y resistente. Sin quitar importancia a la estética.

Puertas blindadas

Son las más utilizadas como puerta principal de acceso a oficinas y comercios. Su colocación en domicilios particulares va en aumento. Su precio ocupa un lugar intermedio entre una puerta normal y una acorazada. Están recubiertas con una chapa de acero de dos milímetros de grosos en las dos caras que conforman la puerta. A pesar de constar de barras de acero, la madera de su interior permite que alguien pueda entrar introduciendo palancas entre los huecos compuestos por madera.

Puertas acorazadas

Utilizadas en viviendas de lujo (o en museos y palacios de congresos donde se celebran eventos especiales). Son menos vulnerables que las blindadas, están formadas por tubos de acero y hormigones especiales, así como de diversas aleaciones y los llamados rigidizadores, elementos que se insertan en la superficie de la puerta para mantener la solidez de las chapas de acero colocadas en los planos interior y exterior. Sobre las chapas de acero se colocan los tableros con la madera que se desee. Su principal cualidad es su alta resistencia a cualquier ataque. Las bisagras están dotadas de refuerzos que impiden la acción de sierras o palancas y el cerco y los anclajes son de hierro macizo y como el interior de la puerta está formado completamente por acero no hay puntos vulnerables.

Ganar unos metros a la casa (II).

En un post anteriorpresentabamos la primera mitad de un proyecto ejecutado en Majadahonda el pasado verano que buscaba ampliar la superficie útil de una vivienda. Hoy presentamos la segunda mitad del proyecto, consistente en la incorporación de una terraza a una estancia de la vivienda

En el dormitorio de abajo se retiró la tarima y se demolió el cerramiento de fachada existente conservando la ventana para su posterior utilización. Se realizó el cierre de ladrillo visto y se colocó la misma ventana de nuevo. Igualmente se realizó una estructura auxiliar para la formación de la cubierta que se terminó con pizarra igual al resto del tejado.

Se taponó el sumidero y se rellenó con plastón para igualar la altura del futuro suelo. Se desplazó y se adaptó la instalación de calefacción y electricidad a la nueva superficie.

Se aisló la habitación tanto en techo como en paredes y se trasdosó con pladur. Se colocó tarima en la zona nueva similar a la existente y se acuchillo toda la estancia.

Se pintó.

ANTES DE LA OBRA

DURANTE LA EJECUCIÓN

RESULTADO FINAL

 

Ganar unos metros a la casa (I).

Se trata de un proyecto ejecutado en Majadahonda el pasado verano. El cliente quería ampliar la superficie útil de su vivienda para lo que quiso cerrar dos espacios exteriores a los que daba menos uso.En este post nos encargamos de describir uno de ellos, en la planta bajo cubierta.

En la buhardilla se realizó una estructura ligera auxiliar para reforzar la existente en el hueco oculto y para la formación de pendiente de la cubierta cuyas aguas se recogieron mediante un canalón con su respectiva bajante.  Se demolió el cerramiento de fachada existente realizándolo de nuevo y reutilizando la misma ventana, y se remato la impermeabilización existente en la nueva fachada.

Se retiró la tarima y el solado cerámico de la terraza, se taponó el sumidero y se rellenó con plastón para igualar la altura del futuro suelo (en las terrazas los solados se hacen con una ligera inclinación para dirigir el agua de lluvia al desagüe)

Se desplazó y aumentó la instalación de calefacción y electricidad.

Se instaló aire acondicionado.

Se aisló térmica y acústicamente la habitación y se trasdosó con pladur. Se colocó tarima en la zona nueva similar a la existente y se acuchillo toda la estancia.

Y finalizó el proyecto con dos manos de pintura.

ANTES DE LA OBRA

DURANTE LA EJECUCIÓN

RESULTADO FINAL